miércoles 4 de noviembre de 2009

Abecedario (subjetivo) de la Globalización


Ignacio Ramonet, Ramón Chao, Jacek Wozniak, Abecedario (subjetivo) de la globalización, Barcelona, Seix Barral, 2004.
Traducciones de Daniel Alcoba, Gonzalo Garcés, Ferran Meler, Marina Pino, Agnès Reboud
Título original: Abécédaire partiel, et partial, de la mondialisation

Nuestro mundo entró desde finales de los años setenta en una nueva era caracterizada por una ola de conquistas sin precedentes desde la época de la colonización. Pero en vez de los Estados, los nuevos conquistadores son los grandes grupos empresariales y financieros cada vez más concentrados los que amenazan con meterse el mundo en el bolsillo y su principal enemigo a batir son los anacrónicos Estados-Nación con sus anacrónicas regulaciones económicas.
Como buenos conquistadores estos grupos sin patria ni más ley que la del dinero no están dispuestos a detenerse ante minucias como los derechos de las personas y de los pueblos, o la de gradación sin remedio de nuestro planeta. La única bandera que reconocen es la de la libertad económica.
Ante esta apisonadora neoliberal la democracia siempre parece tener las de perder y a los gobiernos no quedarles más opción que agachar la cabeza ante los nuevos amos del mundo.
Este libro bien puede ser una guía para esta nueva época, para comprenderla y para explicarla, incluso para combatirla con fundamentos. Aquí encontraremos trabajados comentarios sobres los nuevos jefes de la situación, de esa vanguardia liberal que representan el FMI, el Banco Mundial o la OMC que por donde pasan no vuelve a crecer la hierba. Encontraremos deslocalizaciones, Multinacionales, Trabajo infantil, desreguladores, bancos y piratas de todo tipo. Pero también encontraremos muchos términos que representan nuevas ideas y nuevas propuestas para cambiar este destino que nos viene impuesto. El premio nobel de economía de 1981 James Tobin que propuso ya en 1978 la tasa sobre las operaciones bursátiles que ha pasado a llevar su nombre, la Renta Básica como un derecho de ciudadanía, el movimiento antiglobalización que lleva años planteando propuestas para otro mundo posible o el Foro Social Mundial como modelo de participación democrática en contraposición a los oscuros manejos de los grandes foros económicos.
Ignacio Ramonet es director de Le Monde diplomatique, catedrático y experto en geopolítica y estrategia internacional, autor de libros como La golosina visual, Cómo nos venden la moto, o Guerras del siglo XXI. Ramón Chao es periodista de larga trayectoria y escritor con una abundante obra que reune por igual ensayo y novela. Por su parte Jacek Wozniak es pintor y autor de las hermosas ilustraciones de este libro.

jueves 1 de octubre de 2009

El miedo en Occidente (siglos XIV-XVIII) Una ciudad sitiada

Jean Delumeau, El miedo en Occidente (siglos XIV-XVIII. Una ciudad asediada, Madrid, Taurus, 1989.
Título original: La peur en Occident aux XIV et XVIII siècles. Une Cité assiégée
Versión castellana de Mauro Armiño
El miedo es algo consustancial al ser humano, desde siempre, el hombre ha convivido con el miedo y sus acompañantes la angustia, la sensación de inseguridad, el pavor a lo desconocido y a las realidades de pesadilla. Tratar de acotar los miedos de nuestra especie, sería una labor inacabable. Incluso el hombre occidental de hoy, con sus calles bien iluminadas, sus medidas de seguridad, su ciencia, y que se ríe de los miedos antiguos, no ha dejado de descubrir miedos "modernos".
Cuándo en los postreros tiempos de la Edad Media, a la vez que se vislumbraban los cambios que llevarían al Renacimiento, las desgracias acosaban a Europa. La Peste negra desde 1348 devastaba las ciudades y los campos, pareciendo que la humanidad entera sucumbiría ante sus envites, el pánico se apoderaba de las almas ante la terrible enfermedad. Nos han llegado una buena cantidad de documentos de personas que en lo peor de la epidemia se dedicaron a dejar constancia de un miedo tan real que incluso llevaba a los padres a abandonar a sus hijos buscando una remota posibilidad de salvarse.
En la ciudad de Viena en el siglo XVI, nos dice Delumeau, era practicamente imposible que se permitiera la entrada a alguien tras la puesta de sol y el cierre de la puertas, mientras un fuerte retén de guardia permanecía cada noche alerta, preparados para cualquier situación. La ciudad de inicios de la Edad Moderna tenía miedo de quien pudiera entrar en ella amparado en la oscuridad.
Es viejo el miedo a los aparecidos, a los fantasmas de los ya acabaron su vida en este mundo. Para los habitantes de estos siglos, ese era un miedo muy real que llevaba a realizar cantidad de ceremonias y exorcismos que impidieran el regreso amenazador de los que ya murieron. La noche se convirtió en hermana del miedo y desde luego nadie se atrevía a acercarse en la oscuridad a los lugares donde se creía que se producían apariciones.
También el arte de la Edad Moderna está lleno de imágenes de pesadilla donde encontramos todo el repertorio de los miedos de la época: aparecidos, danzas de la muerte, representaciones del infierno, estragos de la Peste.
Jean Delumeau, uno de los grandes historiadores de las mentalidades ha hecho un sistemático estudio de los miedos reales e imaginarios de Occidente en los siglos de la Edad Moderna. Siglos convulsos en los que se sucedieron herejías, terribles epidemias, guerras, conflictos religiosos en donde el ser humano se veía continuamente asediado por peligros reales y otros inventados que a sus ojos eran igual de palpables.
Foto: Brueghel el viejo, El triunfo de la muerte, 1562

miércoles 16 de septiembre de 2009

Historia de Europa. Desde las invasiones hasta el siglo XVI

Henri, Pirenne, Historia de Europa. Desde las invasiones hasta el siglo XVI, México, FCE, 2004
Título Original: Histoire de l´Europe des invasions au XVI Siècle
Versión española de Juan José Domenchina

En el prefacio de la presente edición Jacques Pirenne, hijo del autor, cuenta como una mañana de Marzo de 1916 en la Bélgica ocupada por los alemanes, se presentó en la casa familiar un oficial germano con órdenes de llevarlo a la comandancia sin dar más explicaciones. Su mujer e hijos no volverían a verlo hasta practicamente el final de la guerra. Lo que pretendían los ocupantes con la detención de Pirenne y de otros profesores belgas era forzar a las universidades a volver a abrir sus puertas que permanecían cerradas desde el inicio de la guerra para contribuir a dar esa imagen de normalidad con la que todos los ocupantes sueñan.
De esta forma, Henri Pirenne pasó por varios campos de concentración y en todos ellos se convirtió en una figura activa en la organización de la vida en los campos, donde entre otras cosas colaboró en organizar diferentes cursos para que los prisioneros universitarios no perdieran del todo su proceso de aprendizaje. Los alemanes que no vieron con buenos ojos estas experiencias le confinaron finalmente en la ciudad de Creuzburgo en Turingia. Es allí donde Pirenne, sin libros, sin sus notas, escribiría esta obra. El mismo comenta que la redacción de este libro fue fundamental para no dejarse abatir por la desesperación. Como dirá, "lo esencial es matar el tiempo y no dejarse matar por él".
Pero este libro, escrito en tan difíciles circunstancias, se convertiría en un clasico de la historiografía europea, un libro que cualquier estudiante o aficionado a la historia debería leer. En él encontramos un magnífico repaso a este largo período, lleno de profundas reflexiones sobre cada momento histórico. En la obra Pirenne expone sus más importantes teorías, sin duda por la que es más conocido es su teoría de que la Edad Media no comienza con la caída del Imperio Romano a manos de los pueblos germánicos, ya que estos, rápidamente asimilados al cristianismo y a las instituciones romanas que pretenden continuar, mantienen la unidad del mundo romano en torno a la cuenca mediterránea. Para él, la verdadera ruptura que dará paso al mundo medieval será la invasión musulmana que cerrará el mediterráneo a occidente obligándole a replegarse sobre sí mismo. Provocando finalmente el cese del comercio y las relaciones que habían caracterizado al Imperio y con ello la ruina de las ciudades que abriría el camino a la sociedad feudal.

Foto: Vista de Creuzburgo

miércoles 12 de agosto de 2009

El mundo en la Antigüedad tardía. De Marco Aurelio a Mahoma

Peter Brown, El mundo en la Antigüedad tardía. De Marco Aurelio a Mahoma, Madrid, Taurus, 1989.
Título original: The World of Late Antiquity
Traducción de Antonio Piñero

La historia a la que Peter Brown nos acerca en este libro, es la historia de como un mundo homogéneo y perfectamente interconectado va a desembocar en el espacio de pocos siglos en tres mundos diferentes y practicamente irreconciliables. Así, el mundo en torno al mediterráneo dará lugar en la Antigüedad tardía al Occidente católico, al Oriente bizantino ortodoxo y al pujante y expansivo mundo musulmán tras las predicaciones de Mahoma.
Tradicionalmente se vino considerando la Antigüedad tardía, como un irremisible y lento proceso de decadencia del Imperio romano, minado en su interior por el ascenso del cristianismo y el abandono paulatino de las costumbres antiguas que le habían llevado al culmen de su poder, y acosado desde el exterior por pueblos bárbaros a los que ya no era capaz de contener.
Sin embargo Brown nos ofrece una perspectiva diferente, con unas sociedades capaces de hacer frente a los nuevos tiempos, y que se mantenía enraizada en tradiciones clásicas que perdurarán aún en los tres ámbitos en los que el mundo mediterráneo quedará dividido al final del periodo. Será esta una época rica en la que se sucederán crisis y resurgimientos, y una mezcla de antiguas y nuevas formas de vivir y de relacionarse que convivieron y dieron forma a un espacio que abandonaba su antigua unidad para avanzar por caminos diferentes hacia una nueva edad.
Peter Brown es uno de los estudiosos más importantes de la Antigüedad tardía, y es reconocido por sus novedosos enfoques en su acercamiento a esta época. Ha sido profesor en prestigiosas universidades como Oxford y Londres en Inglaterra y Berkeley y Princeton en los Estados Unidos. En 2008 ganó el premio Kluge Prize en reconocimiento por sus estudios.

Foto: Los Tetrarcas, escultura en pórfido, de San Marcos de Venecia.

viernes 24 de julio de 2009

Globalización, lo peor está por llegar

Patrick Artus y Marie-Paule Virard, Globalización, lo peor está por llegar, Icaria-Intermón Oxfam, Barcelona, 2009.

Título original: Globalisation, le pire est à venir. Irégalits croissantes, gaspillage des ressources, spéculation financière, course absurde aux profits et implosion de l´Europe

Traducción: Carlos Zito

El proceso conocido como Globalización del que se empezó a hablar al poco de derrumbarse el Muro de Berlín y que según sus más fervientes seguidores iba a convertir el mundo en un inmenso mercado libre que acabaría llevando el bienestar por doquier y al que había que sumarse de inmediato y sin condiciones para no perder el tren de la mundialización del bienestar sin cuento, se ha convertido sin embargo en una máquina de generar desigualdades y de despilfarrar recursos sin más ley que la de la del beneficio a corto plazo.
Hemos asistido y sufrimos las consecuencias del sistema financiero intenacional, sin ninguna regulación, los inversores dejan de lado los proyectos productivos y se centran en sectores como el inmobiliario donde ven más posibilidades de beneficio en menos tiempo, han inflado así una burbuja especulativa desenfrenada que al estallar ha causado un terremoto económico que va dejando por el camino montones de víctimas. Sin embargo, para los inversores la conmoción ha durado poco, tras un poco de mareo se han dedicado a buscar nuevos sectores especulativos donde situarse y seguir ganando y de momento lo han encontrado en las materias primas, incluídas las alimentarias, que ya han empezado a subir de precio y nos amenazan con una nueva burbuja de consecuencias quizá peores.
La búsqueda de beneficio en las empresas hace que usando la libertad de comercio, deslocalicen sus industrias hacia países con bajos salarios, con desprotección social y con nulo respeto al medio ambiente. Condenando a esos países a ser meros proporcionadores de mano de obra barata. Mientras en los países tradicionalmente industriales como los europeos, el tejido productivo es desmantelado, desapareciendo los anteriores empleos en la industria por nuevos en los servicios, con menos protección social y con peores salarios, sin contar el desempleo que se hace crónico en numerosas regiones. Cada vez las desigualdades salariales son mayores en el interior de los países, y algunos ya hablan de una nueva realidad social caracterizada por el fin de la clase media.
Otro asunto es el del medio ambiente, ya que cuando se busca un beneficio inmediato uno no se para a pensar en el futuro del planeta. Pero ese futuro está cada vez más cerca, y la devastación de nuestro mundo va camino de ser irreversible si continúa el despilfarro actual y la total indiferencia hacia la naturaleza.
Lo peor está por llegar es lo que nos dicen Patrick Artus y Marie-Paule Virard en este libro que nos introduce en un futuro muy cercano que no es nada halagüeño si no se piensa la economía desde posiciones más racionales. Hacen falta auténticos pactos a nivel mundial sobre comercio, sobre desarrollo, sobre condiciones laborales y sociales, sobre medio ambiente, sobre educación...sin ellos la globalización sólo puede ir a peor. Dedican también los autores un capítulo a la más inmediata realidad europea, insistiendo en que es imposible crear una auténtica Unión Europea sin una federación fiscal que equilibre una zonas con otras, y que potencie un uso de los recursos económicos no a nivel de cada país sino a nivel europeo.

jueves 2 de julio de 2009

Usos amorosos del dieciocho en España

Carmen Martín Gaite, Usos amorosos del dieciocho en España, Barcelona, Anagrama, 1987.



A lo largo del Siglo XVIII se fue extendiendo por España una moda denominada Cortejo que consistía en que las mujeres casadas de la alta sociedad podían tener un amigo que las acompañara en su casa o en la calle y les diera conversación en todo momento, de hecho a esta moda se le denominaba también chichisveo, porque la plática de la dama con su amigo era la base de la relación. Esta costumbre fue importada de otros países como Francia e Italia donde ya era bastante común y los detractores de la misma acusaban a la nueva dinastía borbónica y su corte de haberla traido a España.

Respecto a los maridos, estaban los que acogieron bien la moda y los que no, aunque estos últimos eran tenidos como anticuados y poco acordes con los tiempos. Mientras, muchas esposas a medida que la moda se imponía consideraban que tener cortejo les proporcionaba categoría y aire de buen gusto y modernidad.

Por su parte, las obligaciones del hombre que se avenía a ser cortejo de una mujer casada eran abundantes, debía por ejemplo acompañarla por la mañana en el tocador mientras la peinaban y aconsejarle sobre la mejor forma de hacerlo, informarla de las modas que más se llevaban en el vestir, acompañarla a donde la mujer dispusiera, darle conversación sobre cotilleos y tendencias además de hacerle lujosos regalo. Esto último, es decir las posibilidades del cortejo de hacer buenos regalos, era muy tenido en cuenta por una mujer a la hora de elegir cortejo, ya que muchas pedían a su cortejo aquello que sus maridos no querían o no podían pagar. Por tanto el cortejo debía ser alguien de posibles y además estar versado en las últimas modas para mejor aconsejar a su señora.

Esta costumbre del cortejo que se va implantando durante todo el siglo, sirve a Martín Gaite como hilo conductor en este estudio sobre los usos amorosos y las formas de relacionarse mujeres y hombres en esta etapa de nuestra historia. Así nos muestra como la mujer con los nuevos aires que trae el XVIII decide salir del encierro en que se la había mantenido y presentarse en la sociedad de una manera nueva y con presencia en lugares que antes les estaban vedados. Caso es este de los salones y tertulias donde la mujer no sólo va a estar presente sino que se va a convertir en organizadora y directora de tales reuniones, preparándolas en sus casas con o sin la presencia del marido. Nos desvela también la autora, como las mujeres en principio tienen una conversación limitada a asuntos de moda y cotilleos, debido a la falta de educación en la que la sociedad las mantenía, ya que el estudio no se consideraba de interés para mujeres cuyo destino era casarse convenientemente y ser cuidadora de sus hijos y de su casa.

Por supuesto serán muchos los detractores de los nuevos aires, no faltarán muchos que no vean en el cortejo más que un adulterio encubierto (cosa que muchas veces ocurría), y que ataquen cualquier papel de la mujer que no sea el de esposa y madre y quieran verlas en sus casas y no presidiendo tertulias.

Le dá un valor añadido al libro el que Martín Gaite apuntale todas sus argumentaciones con textos de la época en donde se va recogiendo todo lo que se decía sobre las costumbres de la época, además viene acompañado con una extensa bibliografía donde el lector que quiera profundizar en el tema encontrará un amplio campo.
Carmen Martín Gaite murió en 2000 y es una de las escritoras españolas más importantes del siglo XX con una amplia obra que incluye narrativa, ensayo y poesía. Entre sus libros hay que destacar las novelas Entre visillos por la que recibió el Premio Nadal, El cuarto de atrás o Lo raro es vivir. De sus ensayos además del que nos ocupa destaca El proceso Macanaz o La búsqueda de interlocutor y otras búsquedas.

Foto de cabecera: María del Pilar Teresa Cayetana de Silva Álvarez de Toledo, decimotercera duquesa de Alba, Francisco de Goya, 1795.



miércoles 20 de mayo de 2009

Bandidos

Eric Hobsbawm, Bandidos, Barcelona, Crítica, 2001.

En la extensísima e importante obra del historiador Eric Hobsbawm, sin duda este libro, cuya primera publicación en inglés es de 1969 ocupa un lugar preeminente, entre otras cosas porque a partir de él se abrio todo un campo nuevo de investigación para los historiadores como es el de los bandidos sociales, término que acuñó el propio Hobsbawm en este libro. El autor al acercarse al tema, desubre que las tradiciones sobre bandidos sociales existen en todos los continentes, y que desde las montañas de China hasta el Chaco argentino, y desde Sierra Morena al oeste de Estados Unidos se puede seguir la pista a figuras más o menos legendarias que encajan en la tradición del bandolerismo social.
El bandido en este sentido, es un personaje que encarna los deseos de justicia de sociedades oprimidas, campesinas en la inmensa mayoría de los casos, y que se rebela contra esa opresión tomando las armas contra aquellos, los poderosos, causantes de los males que sufren él y sus vecinos. Generalmente el bandido se sitúa fuera de la ley debido a alguna injusticia realizada contra él o su familia y toma la dirección de una vida libre que en sí misma es rebelde ya que su propia existencia se convierte en un desafío para la autoridad de los poderosos. Por eso, son muchos los bandidos que se han convertido en leyenda, y la tradición popular los ha exaltado en coplas e historias manteniendo su recuerdo a través de los siglos.
Para el pueblo, el bandolero está adornado de unos valores que lo alejan de los criminales comunes siempre y cuando sus acciones no se vuelvan en contra de este, cosa que los mismos bandidos se cuidan mucho de hacer, si quieren mantener el apoyo y la ayuda de su entorno. Además el bandido, con su propia vida, encarna los deseos de libertad y justicia que las sociedades campesinas tradicionales anhelaban en contra de la opresión y la arbitrariedad a la que estaban sometidos.
Hobsbawm hace un meticuloso recorrido de la historia del bandidismo social en sus diferentes aspctos, sin dejar de lado cosas como la economía y la política del bandolerismo, las relaciones de los bandidos y la revolución social, destacando su estudio del bandido como símbolo en las sociedades campesinas. La edición incluye dos apéndices de gran interés sobre las mujeres y el bandolerismo y la tradición del bandido.

Foto: El asalto al coche, Francisco de Goya.